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“Como Universidad, tenemos la posibilidad de formar y transformar muchas vidas”

En noviembre pasado su vida cambió: asumió el liderazgo de esta nueva dirección y contrajo matrimonio. Aquí este ex alumno cuenta parte de su historia, su pasión por el fútbol y otros deportes, y su gran desafío en UNAB.

 

 

 

Vicente Cáceres (33) sabe desenvolverse en el mediocampo, el lugar donde se toman las decisiones importantes en un partido de fútbol. Esa era su posición cuando jugó como profesional en el Rangers de Talca y luego en la Selección de Fútbol de la UNAB.

 

 

Hoy, una vez más, trabaja en equipo en la creación de un desafío mayor y que asumió en noviembre pasado: la Dirección General de Desarrollo Estudiantil (DGDE).

 

Tener la posibilidad de formar y transformar muchas vidas a través de todas las actividades y trabajo que hacemos en la universidad es muy importante. Poder involucrarnos con todos los estudiantes que, como yo, llegan con una ilusión, un sueño. Poder apoyarlos en su proceso de formación hasta entregarles su título profesional”, explica.

 

Junto con este desafío, en noviembre este “hombre de campo” –como se define– además asumió un desafío personal: contrajo matrimonio con su “novia de la vida” que también conoció en la Universidad.

 

Oriundo de Cumpeo, la tierra de “Condorito”, en la Región del Maule, Vicente es el segundo de tres hermanos. Es amante del campo, de los asados familiares campestres, de los deportes al aire libre y de montaña, y en su tiempo libre practica mountain bike, fútbol y running. Se vino a Santiago a estudiar Fonoaudiología, pero luego se dio cuenta que su camino iba por la Ingeniería en Administración de Empresas, que lo llevó a un MBA en Dirección y Gestión.

 

Como estudiante, y luego como alumni, en la UNAB participó en centros de alumnos, asociaciones estudiantiles, deporte de selección, trabajó como tutor en procesos de admisión, estuvo a cargo de las becas de la UNAB entre 2009 y 2011, fue coordinador de Vida Estudiantil y director de la DAE en República.

 

“Soy ex alumno, ex deportista y un amante de la Universidad. He visto su evolución, cómo en solo 28 años hemos logrado posicionarnos en los mejores lugares. Pero también cómo a través de todas sus instancias, vicerrectorías, servicios de apoyo, hacemos tremendos esfuerzos para cumplir con su promesa: formar a personas de bien, que sean un real aporte para el país. Quedan muchas cosas que mejorar y por hacer, pero estamos trabajando duro y con toda la comunidad para seguir avanzando y que todos estemos orgullosos de nuestra universidad”, destacó.

 

 

 

 

—¿Qué significa para ti asumir este desafío?

 

—Mucha responsabilidad, pero como equipo estamos muy entusiasmados. La Universidad cumple un rol social muy potente, eso es lo que nos motiva, porque genera un aporte tremendo al país en cuanto genera una movilidad social brutal. Cuando estaba a cargo de los procesos de becas veía llegar a los alumnos con sus mamás, papás, tíos o abuelos con gran ilusión, muchos eran los primeros de su familia en llegar a la universidad. Es muy emocionante ver a las personas que recibiste en un proceso de admisión, que los viste formarse y hoy se han convertido en profesionales exitosos. Con muchos de ellos y sus familias aún tenemos contacto y eso es impagable! Entonces la responsabilidad que tenemos es enorme y eso nos obliga a hacer cada día mejor las cosas. No podemos defraudar a esas familias.

 

 

—¿De qué manera la DGDE va a apoyar a los estudiantes?

 

—Queremos ir mejorando la calidad de vida de los estudiantes, y que se sientan orgullosos de su universidad. Estamos en etapa de planificación estratégica, proceso al cual invitamos a todos los estudiantes a construir juntos esta nueva unidad. Para eso aplicamos una encuesta por intranet. Con esos resultados vamos a hacer jornadas ampliadas en todas las sedes para que alumnos, académicos y funcionarios puedan decirnos cómo creen ellos que debiese ser la vida estudiantil. En base a eso vamos a construir nuestros programa, visión y misión. Es una etapa muy entretenida, de mucho trabajo, pero estoy convencido de que si participamos todos, al interior de la universidad vamos a hacer una revolución en términos de vida estudiantil y de nuevo trato.

 

 

—¿Qué diferencia a la DGDE de la ex DAE?

 

—La ex DAE era unidad extraordinaria pero que necesitaba modernizarse y llegar a todos los estudiantes y grupos estudiantiles. Estamos trabajando para que la DGDE sea más amplia, más pluralista, más diversa, más inclusiva. Y esta apuesta se funda en cuatro pilares:

Bienestar: para trabajar de manera integral con los estudiante y acompañarlos desde lo psicoemocional y académico en todo su proceso.

Vida estudiantil: para impregnarlos de los valores institucionales a través de toda la vida extra académica.

Formación integral: queremos entregarles habilidades blandas que les servirán para enfrentar el mundo laboral, como la empatía, el liderazgo, empleabilidad y el trabajo en equipo.

Pilar deportivo: la UNAB es número uno en el país en logros deportivos, con grandes exponentes a nivel nacional e internacional, y queremos que esto llegue en forma transversal a todas las sedes.

 

 

—¿Cómo debiese relacionarse la DGDE con las organizaciones estudiantiles elegidas por los propios estudiantes?

 

—Eso, este año va a sufrir un cambio en cómo conocíamos esa relación. La ex DAE tenía una Coordinación de Gobiernos Estudiantiles, que junto con los estudiantes llevaba estos procesos. Ahora, a través de nuestra área de Formación Integral, vamos a capacitar a los estudiantes en talleres de educación cívica con un enfoque académico formativo, la idea es invitar a profesionales destacados en esta área a conversar con los estudiantes y les puedan enseñar la importancia de los procesos democráticos, participativos y transparentes. La DGDE no va a tener participación en los procesos eleccionarios. A través de un proceso formativo los vamos a acompañar y entregar herramientas para que libre y autónomamente puedan elegirse en sus propios procesos eleccionarios, y así les puedan asegurar a todos sus compañeros que sus elecciones son transparentes, representativas, informadas y respetuosas. Y eso lo van a hacer los estudiantes, no la universidad. Cómo se organicen es un tema de ellos. La universidad promueve la libertad y constitución de organizaciones estudiantiles, que estén en un marco de pluralismo, respeto y democracia. Con todos nos vamos a relacionar, no hay exclusividad ni diferencia de trato.

 

 

Por: Macarena Villa
DIARIO UNAB N°28
Abril 2017