Constanza Alvarado

“Vocacionalmente me siento plena”



Luego de haber estudiado periodismo y estar a punto de terminar la carrera, Constanza Alvarado, abandonó sus estudios para seguir la carrera de sus sueños, psicopedagogía. Hoy con casi 10 años de esperiencia laboral, asegura que se siente satisfecha con su trabajo y el desarrollo que ha tenido como profesional.


A los 22 años Constanza Alvarado siguió lo que su corazón le decía y abandonó  sus estudios de 4° año de periodismo para seguir el sueño de ser psicopedagoga “yo creo que siempre fue ese mi destino pero en el minuto de elegir una carrera me confundí  por inmadurez e ingresé a periodismo”.Sin embargo,  los 4 años de estudio de periodismo no fueron en vano, porque ya cuando tomó la decisión de abandonar todo Constanza  sabía que esta vez no se equivocaría “no es lo mismo ingresar a los 17 años a la Universidad que a los 22 que ya estás más madura y sabes lo que quieres”.


Y efectivamente fue así, la experiencia y el hábito de estudio que había logrado mientras estudiaba periodismo, le sirvieron para sortear sin problemas los ramos de psicopedagogía, “la verdad es que se me hizo fácil, no sólo porque ya estaba más grande, sino también porque estaba contenta y feliz con lo que estaba aprendiendo”, dice Constanza.


Al término de la carrera, Constanza realizó su práctica profesional en un jardín infantil de Renca, donde tuvo la oportunidad de conocer el trabajo con los niños en edad preescolar  “la verdad es que me sentía preparada para trabajar con niños más grandes, por lo que fue un descubrimiento y todo un desafío”.Fue tanto lo que le gustó  su experiencia en Renca, que Constanza no dudó en dedicarse  a lo más pequeños “además de gustarme sentía una afinidad y una necesidad especial de ayudar a través de mi trabajo ayudar a mejorar la calidad de vida de niños con distintas dificultades”.


En 2001 primero como reemplazo y luego ya con contrato ingresó a la Escuela de Lenguaje San Andrés donde primero se hizo cargo de dos cursos y luego asumió como coordinadora de proyectos de integración.


Tras seis años y con un postítulo, Constanza se aventuró para seguir un camino independiente “sentía que había ganado gran experiencia en el colegio y por lo mismo es que podía darme la oportunidad de trabajar en forma independiente, así es que con una amiga fonoaudióloga presentamos  proyectos en algunos jardines infantiles y hoy atendemos a 6”.


Además de su trabajo en los jardines, Constanza trabaja en la Fundación Ser, fundación sin fines de lucro orientada a niños con discapacidad y en la que asegura se siente muy a gusto y satisfecha con su trabajo,  sobre todo porque “me motiva ver los cambios no sólo en los niños, sino también el su contexto familiar… en realidad en la fundación, vocacionalmente me siento plena”.