Isaac Collao

“Elegir esta carrera fue lo mejor que me pudo
haber pasado”


Nunca le importó mucho si se trataba de una carrera dominada por las mujeres, todo lo contrario, de inmediato le tomó el gusto a los estudios, tanto, que  en 1999 y cuando estaba en 2° año de la carrera, Isaac comenzó a trabajar niños en vulnerabilidad social.

Hoy este psicopedagogo, reconoce que la visión psicoafectiva que entrega la Universidadha sido un plus en su carrera y que  le  ha permitido vincularse laboralmente en distintos proyectos.

 

 

Aunque se trata de un terreno donde las mujeres son mayoría a Isaac Collao nunca le pareció extraño estudiar psicopedagogía. Todo lo contario, pensó que su condición de hombre sería un plus en su carrera pues podría aportar a través de la visión masculina.

Isaac asegura que un principio no dimensionó lo que sería estar en una sala repleta de mujeres, lo cierto es que ser el único entre 100 mujeres le benefició “incluso obtuve ventajas, porque me regalonearon harto, compañeras y profesoras… era como el chiche”, cuenta hoy entre risas.

Ya en segundo año de la carrera, Isaac se sintió motivado por comenzar a trabajar y vincularse con su parte social. Un aviso en el diario lo alertó de un trabajo en que se necesitaban estudiantes del área educación para trabajar con niños. Sin pensarlo dos veces, postuló al programa denominado P900 en el donde estuvo dos años. Luego me llamaron para trabajar en La Granja, también con niños con vulnerabilidad social”.


Collao, asegura que su formación le ayudó mucho para abrirse camino profesional, “la Andrés Bello tiene una fortaleza que no tienen otras universidades y es que tiene una visión psicoafectiva de las dificultades lo que sirve mucho ya que entrega una mirada más amplia de lo que es la psicopedagogía. Es una gran fortaleza”.


Luego de su paso por La Granja,  a Isaac lo recluta Matilde Mueller profesora de la carrera quien le pide sea su asistente, “además de ser una excelente profesora, Matilde es reconocida en el ámbito de la educación y la posibilidad de ser su asistente sin duda, me abrió las puertas para mis posteriores trabajos e incluso para ingresar a hacer clases en la Universidad”.


En la actualidad, este psicopedagogo comparte su tiempo entre las clases de  varias universidades,  y su trabajo en la Fundación Chile, donde es parte del proyecto Caimanes de la IV Región ,“nunca he querido dejar de lado mi parte social y esta oportunidad de trabajar en este proyecto que busca conocer el impacto que tiene en estos niños vivir en una zona alejada y con pocos recursos,  me permite aportar con mi visión y experiencia, lo que es muy gratificante, en realidad elegir esta carrera fue lo mejor que me ha pasado”.