Pedro Ilardi

Tiene mucho de corazón ser biólogo marino”



Pedro Ilardi, asegura que para ser biólogo marino no basta con el gusto por el mar, sino tener la necesidad de querer siempre investigar con el fin para generar conocimientos nuevos que vayan en directo beneficio de la fauna marina.



De sus largas vacaciones en Isla de Pascua, Pedro Ilardi, recuerda las tardes enteras que pasaba en el mar y sus paseos  por aquella naturaleza indómita que lo invitaba a explorar “mi papá vivía en la isla y durante 14 años todos los veranos me iba para allá… para mí era toda una aventura porque además de estar inmerso en un paisaje muy lindo tienes miles de cosas por hacer y descubrir”.


Pedro asegura que su interés por el mar nació de la mano de estos viajes y que cuando tuvo que tomar la decisión de estudiar una carrera no dudó en que sería una relacionada con este tema “la verdad no la pensé mucho porque estaba convencido de estudiar biología marina”.


El profesional, dice que aunque es una carrera para algunos desconocida, lo importante a la hora de estudiarla es que además de “que te guste el mar, es tener en consideración de que un biólogo  marino es un investigador” y agrega “tiene mucho de corazón ser biólogo marino porque a veces te puedes pasar meses investigando y por distintas variables no necesariamente la investigación llega a buen puerto y no hay que desanimarse porque eso es parte de nuestra pega”.


Una vez que egresó de la carrera Pedro decidió hacer un magíster en Acuicultura en la UNAB, “sentí la necesidad de perfeccionarme y por eso decidí realizar el magíster en Acuicultura en la Andrés Bello, ya que en esta profesión hay que estar en un contante aprendizaje”.


Fue así como llegó a hacer su tesis de magíster a Veterquímica, empresa donde luego se quedó haciendo un reemplazo y donde actualmente se desempeña como Encargado de la planificación y control de las actividades relacionadas al desarrollo de vacunas “en términos simples, estoy dedicado a hacer las vacunas para los salmones” y agrega “me gusta mi pega porque me permite hacer investigación y además de cada cierto tiempo ir a terreno”.



Pedro, asegura que su trabajo como biólogo marino le da grandes satisfacciones porque le permite  “generar conocimientos nuevos y producto con el que vas a entregar una solución en el mercado… qué mejor que eso”.