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Roberto Contreras

 ¿Cuál fue la razón que te motivó a llegar a la UNAB?

El amplio prestigio que posee la Universidad en el ámbito de la formación académica, principalmente por las recomendaciones que recibí de algunos parientes y amigos que estudiaron derecho en esta casa de estudios, además del nivel de profesores que posee la Escuela. Destaco su infraestructura, acorde con las necesidades que teníamos en esa época, tanto para el desarrollo profesional como para actividades extra programáticas.

 

¿Qué recuerdos te dejó el periodo universitario?

Mantengo muy buenos recuerdos de mi paso por la Universidad, principalmente del grupo de  amigos que perduran hasta hoy y que se desempeñan en distintas áreas del derecho, siendo reconocidos y destacados profesionales.

Mi paso por la política universitaria fue, también, una linda experiencia. La campaña extenuante que con mucho esfuerzo desarrollamos junto a mis compañeros y el entusiasmo que pusimos un grupo de soñadores para mejorar algunos aspectos de nuestra facultad es un recuerdo importante en el paso por la universidad.

 

Fue de dulce y agraz, pues mi candidatura a la presidencia la perdimos por muy pocos votos. Lo meritorio de esta cruzada, es que se logró cambiar muchos aspectos que estaban dentro de nuestro programa, que permitieron mejorar, además, los reglamentos de las distintas instituciones en que participaba el alumnado. Logramos crear el Consejo de Delegados del cual fui el primer Presidente y dar pie a un grupo de reformas estatutarias del Centro de Alumnos, Consejo de Delegados y Tribunal Calificador de Elecciones, que permitió crear un sistema de contrapesos y fiscalizaciones de estas tres instituciones de regulación académica.

 

 

¿Sientes que tu paso por la Unab te entregó las herramientas para enfrentar el mundo laboral? ¿Por qué?

Absolutamente, si no hubiese sido por los sabios consejos de Pickering, el profesor de Civil, los interrogatorios diarios del profesor Montt de Comercial y las anécdotas del Fiscal Nacional don Sabas Chahuan, no sé que hubiese sido de mi futuro profesional.  

 

Ahora, siendo más serio, creo que la pluralidad de pensamientos y visiones, la posibilidad que daban las autoridades para desempeñarse y opinar libremente, las técnicas y consejos entregados por los grandes docentes para obtener un buen desempeño ético y profesional, han sido, sin duda, las bases de mi desarrollo profesional, sobre las cuales he construido un trabajo que me da grandes satisfacciones, alcanzando reconocimientos que han llegado gracias a un trabajo serio y profesional. Dentro de estos reconocimientos, puedo mencionar el Premio al Fiscal destacado en el área de Homicidios del año 2012, otorgado por la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones, estímulo que reafirma el compromiso que día a día pongo en el desempeño de mi trabajo.

 

Por otro lado, me preocupo por entregarle a las nuevas generaciones de abogados, las herramientas adquiridas y reforzadas por la institución académica en la que me formé, transmitiendo estas experiencias en las casas de estudio donde ejerzo la docencia.

 

¿Cuáles han sido tus labores y cargos, en términos profesionales, luego de egresar?

 

Luego de egresar, me recibió el estudio de mi padrino en Derecho Penal, el doctor Juan Carlos Cárcamo Olmos, una gran persona y excelente profesional de una vasta experiencia en el área de mis pasiones y de una brillante carrera en el Poder Judicial y la docencia.

 

Posteriormente, ingresé al Ministerio Público y paralelamente ingresé como docente del Programa de Perfeccionamiento de la Academia Judicial, instituciones que me cobijan hasta la fecha. Luego de desempeñarme como abogado asistente de la Fiscalía Regional Metropolitana  Oriente, el Fiscal Nacional me designó como Fiscal Adjunto de la misma zona, cargo en el cual me desempeño hasta la fecha. Junto con esto, la docencia me ha llevado también a desempeñarme como profesor en distintas Facultades de Derecho del país.

 

 

 

 

 

¿A qué factores de tu formación universitaria atribuyes los logros que has tenido en tu vida profesional?

La capacidad de liderazgo, la perseverancia, la paciencia y ponderación que me ha llevado a lograr clarificar delitos complejos en mi labor profesional, que sin lugar a dudas, fueron valores que se reforzaron gracias a  la formación académica entregada por la UNAB.

En casos tan complejos como un Homicidio o una Violación, es necesario un acercamiento con los familiares y víctimas de delitos de esta naturaleza, por un lado, porque te pueden otorgar antecedentes cruciales para la investigación y por otro muy importante, para darles un apoyo integral en algo que significa un cambio radical en sus vidas. En ese sentido, la formación que te ha dado tu familia, los valores entregados en tu formación profesional y académica, son de gran ayuda para poder servir de contención a testigos y víctimas, para poder llevar una investigación de calidad y darles una reparación jurídica capturando a los culpables y terminar con una resolución favorable que es la Justicia reparadora que todos queremos.

A veces se torna complejo, pero es en ese minuto que afloran los consejos de los profesores, los líderes en formación que tuviste y la capacidad adquirida en tu desarrollo como profesional.

 ¿A qué te dedicas hoy?

A lo que siempre soñé desde que supe se creaba una reforma al sistema procesal penal chileno.

Una anécdota que recuerdo es que en una clase del profesor Álvaro Fuentealba, se nos consultó el motivo por el cual estudiábamos esta carrera. Unos pocos contestaron porque era rentable, otros porque sus padres lo habían aconsejado y el resto porque sentían que era lo correcto en cuanto al sentido de Justicia. Bueno, yo contesté con absoluta convicción que mi única motivación era poder desentrañar delitos y condenar a los culpables. Bueno, hoy en día soy Fiscal Adjunto de la Fiscalía de Flagrancia de la Fiscalía Regional Metropolitana Oriente, docente designado del Programa de Perfeccionamiento de la Academia Judicial y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Chile.

¿Cuáles son tus pasos y proyecciones a futuro?

Siempre me ha gustado ir paso a paso. Principalmente seguir desempeñándome de buena manera como fiscal, cumplir con las misiones y el plan estratégico que se fijó la Fiscalía de Chile en cuanto a consolidarnos como una institución eficiente y eficaz en la persecución de delincuentes e investigación de delitos, seguir dándole protección a las víctimas de delitos violentos y poder darles un resultado reparador en cuanto a resolución jurídica.

En el aspecto personal, seguir estudiando para perfeccionarme en el ámbito que me gusta como el derecho penal y procesal, y continuar mi docencia, entregándoles herramientas a los futuros colegas para que se desempeñen en óptimas condiciones profesionales y con compromiso ético en el ejercicio de sus labores.

Finalmente, retornar en un tiempo más a mi puerto de Valparaíso junto a mi familia, ir al Estadio con mi futuro hijo para ver ganar al glorioso Santiago Wanderers. Eso sin dudas me haría muy feliz. Cabe señalar que en unos meses más seré padre por primera vez.

¿Qué / Cómo te gustaría que la Universidad te apoye/ beneficie, siendo egresado (que te serviría en lo personal)?

Creo que este reconocimiento es algo importante, pero sin embargo creo que el principal apoyo que puede darte tu casa de estudios, es en Educación. En ese sentido apoyo en becas para estudios de pos títulos y otros,  serían de gran ayuda. Tener a disposición de los egresados, además, material de investigación o acceso a la biblioteca serían beneficios importantes para nuestro desarrollo profesional.