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Silvia Verdugo

Silvia Verdugo Guzmán.

Egresada Escuela de Derecho, UNAB, Viña del Mar, año 2010.

Estudiante de Doctorado en Derecho Penal, Universidad de Sevilla, España, desde el año 2011.

Cinturón Negro III DAN Taekwondo W.T.F. (World Taekwondo Federation). Chile – España.

 

 

 

 

 

¿Cómo fue mi experiencia en la UNAB?

Bueno, compatibilizar los estudios con el deporte siempre fue complicado, porque el día que me propuse comenzar a guiar un grupo de alumnos, significaba tomar tiempo para compatibilizar lo que implicaba realizar clases del deporte, y más que nada estudiar mucho para sacar adelante todas las asignaturas, pero siempre pude coordinar mis tiempos dando pasos firmes y seguros en todo lo que hacía.

 

¿Qué destacas de la UNAB?

De la Universidad destaco la calidad humana de todos los funcionarios, quizás por mi personalidad, me daba el tiempo de saludar a los guardias, secretarias y profesores de todos lados, puesto que siempre tienen algo que contar y enseñar. De mis profesores y abogados que tuve el honor de escuchar, sus experiencias e identificación con el deporte; recuerdo gratamente que siempre estuvieron dispuestos a cooperar y escucharme cuando llegaba a clases con indumentaria deportiva y sobre todo con llamativos objetos de artes marciales, siempre me dieron facilidades para pruebas o trabajos, y claro, pendientes de cómo me había ido en el torneo del que les había hablado días antes.

 

¿Extrañas algo de la universidad?

Claro, siempre que escribo o recibo noticias de por allí, me dicen que otras personas me envían saludos, que se estuvieron acordando de mi, cuando tomábamos café, les ayudaba en una u otra cosa que necesitaban, y, que yo podía ayudar a resolverles, o muchas veces, sólo escuchándolos y el darles un par de risas con alguna anécdota.

 

¿Cómo ha sido tu experiencia laboral?

Mi experiencia laboral a nivel jurídico, bueno también ha llegado por la vía del Taekwondo. Amigos de mi Maestro, o mis propios amigos, siempre contaron con lo que pude aportarles y dentro de lo que estaba a mi alcance, conforme mi formación académica. Por ello, creo logré explorar y trabajar en varias áreas del Derecho, pero, en que ya encontré el camino que debo seguir, la especialización en el Derecho Penal deportivo.

A nivel deportivo, ha sido una experiencia única el haber sido estudiante y a la vez profesor en la misma institución. Los roles siempre los he tenido claros, por ende, nunca he tratado de sobrepasar o sentirme mejor que otro. La humildad es un concepto muy importante que me inculcó mi Maestro Juan Carlos, y claro, cada día tenía algo que aprender, sin importar el grado de conocimientos, lo importante es saber escuchar y destacar del otro lo que sea un aporte para enriquecerte como persona.

 

¿Qué planes tienes a futuro?

Es complicado responderlo, porque no me veía tan lejos de Viña, yo estaba muy feliz allí, realizando las cosas que me gustan y con gente muy agradecida con lo que podía ayudarles, pero claro, el destino me tenía deparada otra cosa; hace ya casi un año y medio que estoy aquí, lo cual nunca imaginé, y bueno, verme que sigo creciendo cada día más, tanto al continuar en mi especialización jurídica, como con el deporte, y el Taekwondo que se practica al otro lado del hemisferio, con otras tradiciones y adaptaciones, son algo que me hacen vivir y disfrutar el día a día, porque soy feliz con esto que tengo actualmente y, que seguiré trabajando responsablemente para mantener y llegar aún más lejos, profesionalmente hablando.

 

¿Cuáles son tus proyecciones?

En primer lugar llevar profesional, seria y de la manera más especializada posible, este estudio sobre el Dopaje en el Deporte, sobre todo porque es esencialmente un tema poco tratado y en una legislación de la cual poco a poco he ido aprendiendo, además de participar en toda actividad de la Universidad de Sevilla a la cual se pueda asistir, y captar la mayor cantidad de información posible para poder contribuir con un tema que, debido a la magnitud y cantidad de eventos deportivos que se desarrollan cada vez más seguido, se logre dar seriedad a las formas de sancionar a aquellos deportistas que buscan obtener ventajas y triunfos de maneras totalmente ilegítimas, como son el doparse para una competencia.

También me proyecto seguir perseverando paralelamente en el arbitraje, y, si se da la oportunidad de asistir a algún curso para ser Árbitro Internacional de Taekwondo, intentar continuar con esta carrera que también es muy atractiva. Además, en lo posible seguir realizando clases aquí en Sevilla, sea de ayudante o con el apoyo del profesor sevillano, Borja Noguera, que “me adoptó” sin saber mi currículum y amablemente ha compartido conmigo todo lo que sabe e invita cordialmente a todas las actividades deportivas, me da apoyo y ánimo para continuar con la docencia del Taekwondo, ya que implica la transmisión de conocimientos a los demás, y es lo que hoy y siempre, me ha gustado hacer.

Lograr compatibilizar el estudio con el deporte es complicado, pero no imposible. Si te propones una meta, siendo constante y perseverante, todo es absolutamente posible.

El deporte siempre ha formado parte de mi estilo de vida, junto a los valores y formación que me han dado mis padres, además de mi formación escolar y universitaria; en que además gracias al Taekwondo, encontré el complemento perfecto.

Siempre he participado activamente en diversas actividades ligadas al Taekwondo, y claro, el año 2005, cuando ingresé a estudiar Derecho, me propuse como objetivo reunir alumnos que quisieran distraerse de sus obligaciones académicas por un par de horas, y pasarla bien aprendiendo cosas nuevas. Comenzó como un taller de chicos con diversas maneras de pensar y estudiar. Así, con el transcurso de los años, y ya bajo el nombre de Selección de Taekwondo, comprobé que se podía seguir aspirando a metas cada vez más exigentes. El comienzo lo recuerdo por ejemplo, en el primer torneo universitario al que iba a cargo, sólo con tres alumnos; pero ya el culmine competitivo se alcanzó el 2010, en el último campeonato en que fui a cargo como entrenadora, con más de 20 participantes de diferentes carreras y grados; verlos a todos unidos, preparando las colaciones, alentándose unos a otros cuando competían, reían y se apoyaban, era gratificante. Así, además de sonar cada vez mas fuerte el nombre de la Selección de Taekwondo Universidad Andrés Bello para disputar los primeros lugares en diversas competencias, recibíamos invitaciones para entrenar en otras instituciones, realizar actividades y compartir con la comunidad en diversas ocasiones, demostrando y enseñando a otros, lo que intenté transmitirles a mis alumnos de la mejor manera posible.

Dentro de los momentos inolvidables bajo el mando de la Selección, recuerdo nuestra primera exhibición, en que mayoritariamente eran alumnos con pocos conocimientos en la disciplina, pero en que las ganas y entusiasmo fueron más fuertes, rematando la presentación por medio de una patada que dio un alumno a una piñata, la cual contenía papel picado adentro, y gracias al viento, voló por todos lados, lo que causó mucha alegría y expectación en los asistentes.

Otra de las anécdotas que recuerdo y ya al finalizar mi período, fue la difícil misión de organizar la Primera Copa UNAB de la especialidad el año 2010; un gran desafío en que como responsable y coordinadora estaba un poco nerviosa para que saliera todo perfecto, pero gracias al compromiso de todos, de la DAE y de todos los alumnos del grupo, cada uno aportó con lo suyo, y el trabajo en equipo fue fundamental para lograr ese evento que contó con la participación de 9 instituciones de la zona más la UNAB y AIEP de Santiago. Salió todo de maravilla y se fueron muy contentos por la hospitalidad, calidad del evento y lo bien que resultó.

Creo que más que reconocimientos públicos, mi satisfacción personal la encuentro cuando puedo ayudar a los demás, sin embargo, también recuerdo y agradezco mucho a la fecha, la vez que me sorprendieron al otorgarme el premio al mejor profesor en deportes de la DAE, el año 2007, que no me lo esperaba puesto que sólo acompañaba a mis alumnos destacados de ese año.

También ha sido muy significativo, en lo personal, las diversas felicitaciones y agradecimientos de diversas autoridades universitarias y comunales; así por ejemplo, me emocioné mucho cuando en la inauguración de la playa del deporte este 2012, la Alcaldesa de la ciudad me enviara sus afectuosos cariños y buenos deseos a la distancia, cuando preguntó cómo me estaba yendo aquí en Sevilla.

 

En fin, ya cuando terminé el año 2010, por cosas del destino, se dio la instancia de partir a España, y gracias a mi distinguido profesor de Derecho Penal, don Juan Carlos Manríquez, y al apoyo de don Francisco Bartolucci, me movilicé para llegar a las lejanas tierras de Sevilla y comenzar un Doctorado, ¿sobre qué?; sobre el Dopaje en el deporte y los problemas que se producen a nivel de Legislación Penal en España. Es decir, todo cuadraba, porque he logrado compatibilizar dos cosas que tanto me gustan; el derecho y el deporte, ahora desde otra perspectiva.

 

La vida me sigue sonriendo y estoy muy feliz, pues cada día que pasa aprendo cosas nuevas, y aunque extraño mucho mis tierras, me sigo moviendo, y puedo contarles con mucho orgullo que me encuentro incorporada en los registros de la Federación de Taekwondo en España, y por ahora coopero al profesor español en Sevilla, Borja Noguera, realizando clases en un colegio, donde los niños cuando él me presentó, al comienzo me miraban extraño y no me entendían, preguntaban ¿Dónde quedaba Chile, si hablaba su idioma, por qué tenía un traje distinto a ellos?; pero, cuando una de esas chavalita me dijo a los meses después, “Silvia, estás cambiando, ya hablas como nosotros”, me di cuenta que podía seguir adelante. Así también, ingresé al cuerpo de árbitros, y he asistido a un par de torneos intentado desempeñarme lo mejor posible para dejar bien puesto el nombre de Chile.

 

Como dije en un comienzo, mis agradecimientos van en primer lugar a mis padres, que siempre me han apoyado en la toma de decisiones y en cada paso que he dado; también a mi Maestro de Taekwondo, Juan Carlos Pinochet, que con sus métodos de enseñanza ha logrado que deje muy bien puesto el nivel del Taekwondo chileno; a don Juan Carlos Manríquez, de una enorme calidad humana y sencillez, quien me envió como una de sus discípulas de confianza aquí, sabiendo que podría trabajar en esta área especializada del derecho penal; y para qué decir el apoyo y alegrías del Director de la Escuela, don Francisco Bartolucci; de don Juan Carlos Bull quien personalmente se acercaba cada vez que me veía a saludarme y preguntar cómo estaba la Selección; de Francisco Santa María, con su incondicional apoyo y constante preocupación por el trabajo que realicé siempre, y que ahora sabe continúo monitoreando a la distancia. Así, podría seguir mencionando a muchos profesores, colegas, amigos, a todo el departamento de la DAE, pero creo ello se resumen en que a la fecha, siempre están presentes en mi memoria, porque se cruzaron en mi camino para algo bueno y al día de hoy siguen pendientes de cómo y qué estoy haciendo en este nuevo y complejo desafío.

 

Gracias.

Árbitro Nacional de Taekwondo, Chile – España.

Entrenador y profesor del Taller y Selección Taekwondo, UNAB, Viña del Mar, 2005 – 2010.