La investigación de Catalina Aguirre muestra el difícil y cambiante “proceso migratorio” que viven las mujeres colombianas asentadas en Los Andes, desde que toman la decisión de migrar hasta su instalación en Chile.

“Luchadoras, berracas y guerreras: Un análisis de proceso migratorio de mujeres colombianas en la ciudad de Los Andes” es el título de la tesis de grado de Catalina Aguirre Villarroel, egresada de de Sociología de la Universidad Andrés Bello (UNAB).

Por esta investigación, la joven obtuvo el 4° lugar en categoría pregrado del Primer Concurso de Tesis en Desarrollo Social Inclusivo, organizado por el Ministerio de Desarrollo Social (MDS), y al que se presentaron 51 tesis: 27 de pregrado y 24 de postgrado, de todo el país.

 

¿Cuáles fueron sus principales conclusiones de tu investigación?

Mi tesis muestra el difícil y cambiante “proceso migratorio” de mujeres inmigrantes colombianas asentadas en la ciudad de Los Andes, Región de Valparaíso, desde que construyen su decisión de migrar hasta su instalación en Chile, en términos sociales, culturales y económicos.

La transformación más profunda que estas mujeres experimentan y que da sentido a su proceso migratorio es volverse y sentirse “berracas”, término sacado del acervo popular colombiano. La “berraquera”, entendida como una condición de poder, autovaloración y autonomía, se transforma, en cierta forma, en la razón profunda que da sentido a su proceso migratorio. El dinero, empleo y remesas, representan algunos de los “empujes” que explican el fenómeno de la migración femenina, pero a lo largo de sus procesos migratorios estos elementos adquieren un valor netamente instrumental o utilitario, no otorgan sentido social a los procesos.

Estas mujeres hoy son muy diferentes a las mujeres que salieron de Colombia; sus procesos migratorios y todo lo que estos conllevan han transformado su autopercepción. Hoy tienen mayor seguridad propia, es decir, han incrementado su autoestima y su autoconfianza, pues se perciben como “berracas”, mujeres que son capaces de hacer cosas y valerse autónomamente. Esto está muy relacionado con su independencia económica, que les permite tener mayor poder dentro de sus familias.

 

¿Cuál es la importancia que tiene para ti esta distinción del Ministerio de Desarrollo Social?

Es importante, en primer lugar, porque es una publicación y difusión de mi trabajo. En este sentido, me alegra mucho que sea un medio para mostrar las historias de estas mujeres que me permitieron disfrutar y experimentar lo que es ser socióloga. En segundo lugar, este es un reconocimiento para mi profesor guía, Marco Ceballos, quien fue el mejor ‘partner’ para hacer esta tesis.

 

Tras titularse ¿qué proyectos laborales tienes?

Actualmente junto a una amiga que es Ingeniera Civil Ambiental, armamos una empresa llamada IDEAVERDE que está enfocada en la gestión y asesoramiento de proyectos socioambientales para colegios, municipalidades y empresas. En paralelo, de manera freelance, trabajo hace más de un año para una consultora de Santiago en estudios para los ministerios de Hacienda y Desarrollo Social, entre otros.

El concurso contó con el patrocinio y asesoría técnica de un Comité Asesor compuesto por representantes de América Solidaria, Asociación Chilena de ONG – Acción A.G, Acción Empresas, Techo, Hogar de Cristo, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Las tesis ganadoras fueron publicadas en un libro, que será distribuido a universidades e institutos profesionales acreditados por el Estado y en bibliotecas públicas y organizaciones sociales.